Durante la clausura del segundo periodo de sesiones ordinarias de la Asamblea del Magdalena, el diputado Rafael Noya expuso una grave denuncia que responsabiliza a la Gobernación por la crisis en los hospitales de Pijiño del Carmen y San Zenón. Según el informe presentado, aunque se contaba con los recursos, el respaldo legal y el tiempo suficiente, las obras nunca se ejecutaron.
La Asamblea departamental aprobó rápidamente los recursos tras la asignación de más de $31 mil millones por parte del Ministerio de Salud a finales de 2023. El proyecto fue radicado, debatido, aprobado y sancionado en menos de un mes. A pesar de ello, la administración departamental no inició los procesos contractuales necesarios.
La situación ha dejado a miles de magdalenenses sin acceso a servicios hospitalarios adecuados, lo que ha sido considerado una negligencia administrativa de alto impacto para la región.








