Los tsunamis son olas de gran tamaño generadas por fenómenos como terremotos, erupciones volcánicas o deslizamientos submarinos. Al producirse un sismo en el fondo marino, este puede elevarse o hundirse bruscamente, desplazando grandes volúmenes de agua y formando una serie de olas que avanzan a gran velocidad. Contrario a lo que muchos creen, un tsunami no suele ser una única ola, sino una sucesión de ellas que pueden llegar con fuerza creciente, como una marea rápida e intensa.
Estas olas pueden recorrer el océano a velocidades similares a las de un avión a reacción, pero al acercarse a la costa, disminuyen su velocidad y aumentan en altura, aumentando el riesgo de inundaciones y daños severos.
Aunque algunos tsunamis son leves, otros pueden ser devastadores, como el ocurrido en 2004 en el sudeste asiático, que dejó cerca de 230.000 víctimas tras un terremoto de magnitud 9,1 frente a Indonesia.
¿Cómo se emiten las alertas?
Las alertas se difunden a través de múltiples canales: celulares, televisión, radio, sirenas e incluso notificaciones puerta a puerta en comunidades vulnerables. En lugares como Hawai o Alaska, existe una infraestructura activa que combina medios tradicionales y digitales para advertir a la población lo más pronto posible.
¿Qué hacer si se emite una alerta de tsunami?
Lo primero es dirigirse a terrenos elevados o alejarse de zonas costeras de inmediato. En algunas regiones hay edificios designados como puntos de encuentro, mientras que en otras se recomienda evacuar verticalmente al menos hasta el cuarto piso de edificios de más de 10 metros de altura. Tener lista una “bolsa de emergencia” con provisiones básicas también es clave.
El Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. clasifica las alertas en tres niveles:
Advertencia: Se espera un tsunami destructivo. Es necesario evacuar.
Aviso: Se esperan olas peligrosas o corrientes fuertes. Mantenerse lejos del agua.
Alerta: Existe la posibilidad de un tsunami. Estar atentos y preparados.
¿Cuánto tarda en llegar un tsunami?
Depende de la distancia entre el epicentro del sismo y la costa. Puede tardar minutos o incluso varias horas, dependiendo también de la profundidad del océano: en aguas profundas, las olas avanzan más rápido.
¿Qué efectos ha tenido el más reciente?
En las últimas horas, olas de hasta 50 cm fueron detectadas en Japón y en comunidades como Amchitka y Adak (Alaska). También se emitieron alertas para Hawai, la costa oeste de EE.UU., Canadá y México, donde se preveían olas de entre 30 cm y 1,7 metros en zonas como Crescent City, California.
Aunque no se trató de un tsunami mayor, las autoridades recalcaron que las corrientes fuertes y las olas inusuales representan un peligro real. Por eso, se pidió a la población evitar playas, puertos y zonas costeras hasta que se levanten las alertas oficiales.








