La exploración de los ecosistemas profundos del Atlántico Sur continúa ganando impulso con una ambiciosa campaña científica que combina cooperación internacional, tecnología de vanguardia y divulgación en tiempo real. Tras captar la atención del público con transmisiones en vivo desde el cañón submarino Mar del Plata, la expedición “Talud Continental IV” se extenderá hasta el 10 de agosto en esa región, antes de iniciar nuevas etapas en aguas de Uruguay y Argentina.
La campaña es liderada por la Fundación Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos, en alianza con el Conicet de Argentina, y se desarrolla a bordo del buque de investigación Falkor (too), uno de los más avanzados del mundo en exploración oceánica.
El próximo 20 de agosto, el Falkor (too) zarpará desde Montevideo, Uruguay, con una nueva tripulación integrada por 27 científicos uruguayos que se sumarán al proyecto “Uruguay Sub200 – Viaje a lo desconocido”, declarado de interés nacional por la Presidencia de ese país. Esta etapa buscará examinar una franja oceánica entre Brasil y Argentina, dentro del talud continental, con énfasis en ecosistemas vulnerables.
Según explicó Leticia Burone, integrante de la expedición y especialista en ciencias ambientales marinas, se explorarán 50 sitios clave donde se recolectarán muestras de cañones submarinos, escapes de fluidos y montículos de corales. “Se intenta conocer más qué especies habitan en estas zonas y contribuir a su conservación. Aunque ya existen algunos estudios previos, ahora contaremos con tecnologías inéditas”, destacó Burone.
Al concluir la etapa uruguaya, el Falkor (too) regresará a aguas argentinas para iniciar, a partir del 30 de septiembre, una nueva misión que se extenderá hasta el 29 de octubre. Esta vez, el objetivo será estudiar dos sistemas de cañones submarinos poco conocidos: el de Bahía Blanca, ubicado a 500 kilómetros de Viedma (Río Negro), y el de Almirante Brown, a 450 kilómetros de Rawson (Chubut).
La oceanógrafa Silvia Romero, del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, explicó que esta fase tendrá un enfoque diferente al realizado cerca de Mar del Plata. “No nos centraremos en las comunidades del fondo marino, sino en valles submarinos y sus características geológicas. Será una misión interdisciplinaria con oceanógrafos, geólogos y biólogos a bordo”, indicó.
El trabajo científico incluirá tecnología satelital, boyas a la deriva y vehículos operados remotamente (ROV), lo que permitirá un análisis detallado de las condiciones y biodiversidad en profundidades que aún permanecen en gran parte inexploradas.
Esta campaña reafirma el papel clave del Atlántico Sur en la investigación marina internacional y subraya la importancia de la cooperación regional para avanzar en el conocimiento y conservación de los océanos.








