Una nueva medida del Ministerio de Agricultura de Colombia ha encendido las alarmas en el sector arrocero del país y amenaza con elevar de forma significativa el precio del arroz blanco, uno de los productos básicos en la canasta familiar de millones de hogares.
La decisión del Gobierno del presidente Gustavo Petro de someter al arroz paddy verde al régimen de libertad regulada, ha sido duramente criticada por los gremios del sector, especialmente por la Cámara Induarroz de la ANDI, que advierte sobre una serie de consecuencias económicas que podrían afectar tanto a productores como a consumidores.
Según la ANDI, esta medida establece precios mínimos de compra hasta un 17 % por encima del valor de mercado, lo que podría traducirse en un incremento inmediato en el precio final del arroz al consumidor, afectando especialmente a las familias de menores ingresos, que destinan un mayor porcentaje de su presupuesto a productos alimenticios.
“La resolución ignora las prácticas comerciales reales del sector y las dinámicas regionales de oferta y demanda”, señala el comunicado del gremio.
Impactos esperados:
- Aumento en el precio del arroz blanco, con efecto inmediato en la canasta familiar.
- Pérdida de competitividad frente a las importaciones, en un contexto de abundancia global.
- Mayor informalidad en la cadena arrocera, debido a la presión regulatoria.
- Desequilibrios estructurales que podrían amenazar la sostenibilidad del sector en el mediano plazo.
- Incentivos distorsionados que podrían agravar la sobreoferta de arroz nacional.
La preocupación se da en un contexto complejo: en 2024, Colombia sembró un récord histórico de 631.000 hectáreas de arroz, lo que produjo la mayor cosecha registrada en años. Esta sobreoferta nacional coincidió con un exceso global, llevando los precios internacionales a caer hasta un 30 %.
Frente a este escenario, el gremio arrocero advierte que cualquier intervención estatal debe cumplir un doble objetivo: absorber eficientemente la cosecha y evitar un impacto negativo en los consumidores.
“Si bien es importante garantizar ingresos dignos para los agricultores, esto no puede hacerse a costa de generar un encarecimiento injustificado del arroz, que es un alimento esencial para los colombianos”, enfatiza la ANDI.
El paro arrocero que recientemente se vivió en varias regiones del país refleja la tensión entre productores, compradores y el Gobierno, en medio de un sector que requiere medidas equilibradas y sostenibles para evitar crisis mayores en la cadena alimentaria nacional.








