Un grave accidente de tránsito registrado en la madrugada del sábado 2 de agosto en la Vía 40 de Barranquilla ha desatado la indignación de familiares y ciudadanos. El hecho dejó gravemente herido a Aldrin Antonio Dacunha Henry, de 53 años, operario de la empresa Triple A, quien permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Misericordia Internacional con múltiples fracturas, lesiones en el ojo izquierdo, traumatismos y afectaciones en la columna.
Según el reporte oficial, Dacunha trabajaba junto a sus compañeros en la reparación de una fuga de agua cuando fue embestido por un vehículo Kia Picanto gris de placas JUM 727, conducido por Julián Andrés Martínez Carrillo, de 21 años y natural de Sincelejo. Las pruebas de alcoholemia confirmaron que el joven manejaba en segundo grado de embriaguez, lo que representa un alto nivel de alcohol en la sangre.
Aunque Martínez fue capturado en el lugar y trasladado a la URI de la Fiscalía, donde fue judicializado por lesiones culposas, recuperó la libertad sin que se realizara audiencia de legalización de captura ni imputación de cargos. Esta decisión ha sido duramente cuestionada por los familiares de la víctima, quienes temen que haya influencias indebidas en el proceso, ya que el implicado es hijo de Mónica Patricia Carrillo Choles, jueza del Juzgado de Circuito Laboral 003 de Santa Marta.
Edwin Dacunha, hermano del afectado, denunció que existen pruebas claras, como videos y el resultado de alcoholemia, y cuestionó por qué el responsable no enfrenta medidas cautelares. “Mi hermano lucha por su vida y él está en su casa como si nada. No queremos que este caso quede en el olvido”, afirmó.
La situación ha encendido el debate sobre la impunidad en accidentes viales provocados por conductores ebrios y ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde se exige a las autoridades actuar con transparencia y garantizar justicia para la víctima y su familia.








