Las personerías de los municipios de Remolino y Sitionuevo, en el Magdalena, emitieron un llamado de alerta ante el preocupante estado del Puente de Aguas Negras, infraestructura que conecta comunidades y es vital para la movilidad local. Según señalaron, las soluciones provisionales aplicadas, como arena y láminas, no son suficientes para garantizar la seguridad de quienes transitan por el puente.
Las autoridades de control instaron al Instituto Nacional de Vías (Invías), a Invías Atlántico y a la Gobernación del Magdalena, mediante la Secretaría de Infraestructura, a ejecutar reparaciones estructurales urgentes que eviten accidentes y aseguren la estabilidad de la vía. Las personerías advirtieron que, de no recibir una respuesta pronta y efectiva, acudirán a acciones legales, incluyendo la posible presentación de una tutela, para exigir la intervención y proteger a la comunidad.
El puente de Aguas Negras se considera un punto clave para el transporte y la vida cotidiana de la región, por lo que la demora en las obras representa un riesgo directo para residentes, transportistas y estudiantes que dependen de esta vía. Las autoridades locales recalcaron que se necesita inversión inmediata y trabajos estructurales serios para evitar situaciones que puedan poner en peligro vidas humanas.








