La región de La Mojana, en el sur de Sucre, enfrenta un nuevo golpe tras el paso de un vendaval que derribó más de 50 árboles, algunos de ellos con varios siglos de antigüedad, durante la madrugada del miércoles 13 de agosto. Este evento climático dejó incomunicadas varias comunidades y agrava la ya delicada situación que atraviesa la zona desde el desbordamiento del río Cauca hace cuatro años, provocado por el boquete de Cara e’ Gato, que sigue sin ser cerrado.
Según reportes de la comunidad, la mayoría de los árboles caídos que bloquean el paso se encuentran entre las poblaciones de La Sierpe y El Indio. Los residentes, con motosierras y herramientas rudimentarias, trabajan para retirar los troncos y restablecer la movilidad. La incomunicación ha retrasado varias actividades, incluyendo la asistencia de los estudiantes a sus colegios, lo que ha generado preocupación entre padres y docentes de la zona.
Las ráfagas de viento, acompañadas de lluvias intensas, afectaron principalmente a las viviendas precarias de los pobladores, muchas de ellas construidas en cambuches. Las autoridades locales y organismos de atención a emergencias han comenzado a evaluar los daños y a coordinar la asistencia, pero la recuperación se perfila complicada debido a la extensión del territorio afectado y la persistencia de las lluvias.








