La protesta campesina que se tomó durante tres días las instalaciones del piso 11 de la Caja Agraria en Valledupar, donde funciona la Agencia Nacional de Tierras (ANT), llegó a su fin tras alcanzarse varios acuerdos con las autoridades.
Un grupo de 100 campesinos, provenientes de municipios como Pailitas, Astrea, Tamalameque, Chimichagua, San Martín y Bosconia, decidió trasladar su voz de inconformidad directamente hasta las oficinas de la entidad. Allí exigían compromisos concretos frente al acceso a tierras y proyectos productivos para sus comunidades.
El principal acuerdo alcanzado establece que antes de finalizar el 2025 se entregarán 2.500 hectáreas de tierras a organizaciones campesinas de la región. Además, se definió que estas entregas harán parte de una ruta de cumplimiento con responsables claros, lo que generó confianza en los manifestantes para levantar la toma pacífica.
Fabián Hernández, uno de los líderes de la movilización, destacó que esta acción fue distinta a otras realizadas en carreteras nacionales. “Decidimos llegar a las oficinas directamente para buscar el diálogo. Fue un escenario nuevo y fructífero porque logramos acuerdos para el campesinado del departamento”, expresó.
En el marco de la negociación también se pactó intervenir vías rurales y dar continuidad a una mesa de concertación instalada previamente en el municipio de Pailitas. Allí se vincularán asociaciones campesinas y de agroalimentación que integran la Comisión de la Vida Digna, con el fin de avanzar en la formalización de predios y la implementación de proyectos productivos.
Los representantes de la ANT, junto al director Juan Felipe Harmán, se comprometieron a sostener nuevas reuniones en Bogotá con delegaciones campesinas para dar seguimiento a los temas de titulación y formalización de tierras. Con este panorama, los campesinos regresaron a sus municipios con la expectativa de que lo acordado se cumpla en los plazos definidos.








