El túnel del Toyo, ubicado en Antioquia y proyectado como el más largo de América Latina, entró en su fase definitiva luego de que el Gobierno Nacional cediera la totalidad de la responsabilidad al departamento y al municipio de Medellín. La expectativa en torno a este megaproyecto es alta, no solo para los transportadores de carga que se movilizan desde y hacia el Urabá antioqueño, sino también para diversos sectores económicos que esperan un impacto positivo con su entrada en operación.
José Fernando Villegas, director de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) Seccional Antioquia, destacó que la decisión marca un punto de inflexión: “La buena noticia es que ya está a cargo del gobierno departamental, con una inversión que superará los $800.000 millones que le correspondían a la Nación, pero lo tienen que poner Antioquia y Medellín”.
El secretario de Infraestructura departamental, Luis Horacio Gallón, confirmó que el túnel estará listo en diciembre de 2026. “Tenemos dos contratistas que hemos estado acelerando y esto quedará listo en un año, porque el gobernador está jugado con Urabá, colocando los recursos y esperando ya esas conversaciones con el alcalde de Medellín (Federico Gutiérrez)”, explicó.
José Fernando Flórez, subgerente técnico administrativo del proyecto, precisó que, aunque el último tramo —cedido recientemente por el Gobierno— presenta menor avance, se está trabajando para acelerar las intervenciones. “Estamos intentando ajustar tiempos y logística, de tal manera que ese cronograma que hoy llevamos bien, siga estando bien y podamos terminar obras civiles finalizando el 2026”, sostuvo.
No obstante, para que el túnel esté 100 % operativo, aún falta la instalación y puesta en marcha de equipos electromecánicos, que siguen bajo contrato del Instituto Nacional de Vías (Invías). Aunque ya se han registrado avances, la suspensión de parte de las vigencias futuras por parte del Gobierno ha generado incertidumbre sobre los tiempos. La expectativa de los directivos es que hacia finales de 2026 o inicios de 2027 el proyecto esté completamente en funcionamiento.
Con una longitud total de 37,7 kilómetros, el megaproyecto incluye el túnel principal de casi 10 kilómetros, varios túneles adicionales, decenas de viaductos y 5 kilómetros de vías a cielo abierto. Su culminación reducirá el tiempo de viaje entre Medellín y el Urabá a menos de cinco horas, y será clave para el impulso de Puerto Antioquia, que iniciará operaciones portuarias en noviembre de este año.
Más allá de ser un reto de ingeniería, el túnel del Toyo se proyecta como un catalizador de desarrollo económico para Antioquia y para todo el país, al potenciar el comercio exterior y conectar estratégicamente al interior con el Caribe.








