El panorama político en Santa Marta tuvo este jueves un giro definitivo: el Consejo de Estado ratificó en última instancia la elección de Carlos Pinedo Cuello como alcalde distrital, cerrando así una disputa jurídica que llevaba meses en los tribunales y que mantenía en vilo a la ciudadanía. Con esta decisión, la justicia no solo confirmó que la elección del dirigente fue legal y transparente, sino que además sepultó la narrativa del caicedismo que insistía en calificarlo como un mandatario “ilegítimo”.
La Sección Quinta del Consejo de Estado resolvió negar las demandas de nulidad electoral interpuestas por los excandidatos Jorge Luis Agudelo, Tito Moisés Bolaño, Humberto Enrique Arias y Alfonso Antonio Núñez. Estos habían cuestionado el proceso de escrutinio de 2023, alegando irregularidades que, según la corte, no fueron sustentadas con pruebas contundentes. El fallo, liderado por la magistrada Gloria María Gómez Montoya y respaldado por los consejeros Luis Alberto Álvarez, Omar Joaquín Barreto y Pedro Pablo Vanegas, fue categórico: contra esta decisión no procede ningún recurso.
Uno de los puntos neurálgicos del caso fue la inscripción de Jorge Agudelo, avalada inicialmente por una tutela que luego fue revocada al considerarse espuria. El Consejo Nacional Electoral determinó que sus votos debían ser contados como no marcados, lo que terminó de consolidar la victoria de Pinedo Cuello. La Comisión Escrutadora Distrital aplicó esta directriz y, en noviembre de 2023, le entregó la credencial que lo acreditó oficialmente como alcalde. La decisión fue cuestionada por Fuerza Ciudadana, pero respaldada posteriormente por todas las instancias judiciales, incluyendo el Consejo de Estado y la Corte Constitucional.
El proceso electoral de Pinedo había comenzado mucho antes. En junio de 2022 presentó su renuncia al Concejo de Santa Marta, cumpliendo con el tiempo legal exigido para aspirar a la Alcaldía. Posteriormente, con el movimiento ciudadano “Santa Marta Sí Puede”, recolectó las firmas necesarias para inscribirse, las cuales fueron avaladas por la Registraduría Nacional. Su candidatura avanzó sin tropiezos legales y terminó consolidándose en las urnas con amplio respaldo ciudadano.
Este fallo representa el cuarto revés judicial para el caicedismo, sector político liderado por Carlos Caicedo, que en los últimos años ha enfrentado derrotas significativas. Entre ellas están la anulación de la candidatura de Patricia Caicedo a la Alcaldía, la pérdida de la personería jurídica de Fuerza Ciudadana y la nulidad de la elección de Rafael Martínez como gobernador del Magdalena. A esto se suma ahora la ratificación definitiva de la victoria de Pinedo, que deja a este grupo político sin posibilidades legales de cuestionar el resultado en Santa Marta.
El equipo jurídico del alcalde fue contundente tras conocerse la noticia: “Se acabó el estribillo de que Pinedo era un alcalde ilegal. Los ilegales eran ellos, que intentaron apoderarse de la Alcaldía con tutelas espurias y maniobras jurídicas que no prosperaron en ninguna instancia”, afirmó el abogado Zabaleta, representante del mandatario.
Por su parte, Carlos Pinedo Cuello envió un mensaje de confianza y compromiso a los samarios: “Siempre creí en la justicia de mi país. Esta ratificación me llena de más compromiso para avanzar en la transformación de Santa Marta. Seguimos con nuestro Plan de Desarrollo para resolver problemas históricos como el acueducto y el alcantarillado, y proyectar la ciudad hacia el futuro que se merece”.
Con la decisión definitiva del Consejo de Estado, la administración distrital queda blindada jurídicamente y puede concentrarse en ejecutar el Plan de Desarrollo “Santa Marta 500 Más”, que busca conmemorar los cinco siglos de la ciudad con proyectos estratégicos en infraestructura, seguridad, educación y desarrollo económico. El fallo no solo garantiza estabilidad institucional, sino que marca un nuevo capítulo en la política local, donde Pinedo se consolida como alcalde legítimo y el caicedismo enfrenta su derrota más amarga.








