La Dirección Nacional de Bomberos de Colombia (DNBC) realizó una visita técnica al establecimiento penitenciario y carcelario de mediana seguridad de Santa Marta, con el objetivo de evaluar las condiciones de seguridad humana y los sistemas de protección contra incendios. La jornada, considerada un hito en la gestión de riesgos del país, marca la primera vez que la DNBC participa en una mesa técnica convocada por la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC) y el INPEC, con miras a reforzar la seguridad en centros penitenciarios.
Inspección técnica integral
El equipo interdisciplinario de la DNBC, conformado por ingenieros y expertos en gestión del riesgo, inspeccionó de manera detallada los pabellones de reclusión, los sistemas de alarma, los protocolos de evacuación y la red contra incendios, verificando su capacidad de respuesta ante posibles emergencias.
Esta información se convertirá en un insumo clave para la formulación del próximo Código de Incendios de Colombia, que busca actualizar y establecer estándares más rigurosos en la protección de la vida y los bienes en espacios de alta complejidad como las cárceles.
Durante la visita también se evaluaron las condiciones estructurales del centro penitenciario, así como la disponibilidad y estado de los equipos de emergencia, con el fin de garantizar mayor seguridad tanto para internos como para funcionarios y visitantes.
Llamado a bomberos voluntarios
La DNBC resaltó que este tipo de inspecciones abren la puerta a que los cuerpos de bomberos del país puedan realizar revisiones periódicas en establecimientos penitenciarios, contribuyendo a la reducción de riesgos en lugares con alta concentración de personas.
Asimismo, hizo un llamado a los Bomberos Voluntarios para sumarse a estas iniciativas y promover una cultura de prevención que fortalezca la capacidad institucional de respuesta ante emergencias.
Relevancia nacional y social
La participación de la DNBC en este proceso es vista como un avance histórico en materia de seguridad penitenciaria, ya que estos espacios representan un alto nivel de vulnerabilidad frente a incendios, amotinamientos y desastres naturales.
La experiencia obtenida en la cárcel de Santa Marta servirá como modelo piloto para aplicar en otros centros penitenciarios del país, mejorando la infraestructura, optimizando protocolos y reforzando la capacitación del personal responsable de velar por la protección de los internos y de quienes laboran en dichas instituciones.








