En la desembocadura del río Gaira, en Santa Marta, se llevó a cabo una importante jornada ambiental en la que el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa) sembró 200 manglares con apoyo de voluntarios de la comunidad. La iniciativa tuvo como propósito fortalecer la protección del ecosistema y aportar a la preservación de los recursos naturales de la ciudad.
Durante la actividad, los participantes resaltaron que cada mangle plantado representaba un acto de compromiso frente a los desafíos del cambio climático, además de un legado ambiental para las futuras generaciones de samarios. Los manglares, considerados uno de los ecosistemas más valiosos y frágiles, cumplen funciones clave como refugio de biodiversidad, filtro natural del agua y barrera contra inundaciones y tormentas.
La siembra de estos 200 ejemplares no solo contribuirá a la recuperación del manglar en la zona, sino que también reforzará el equilibrio entre el mar y la tierra, garantizando mayor resiliencia frente a los efectos del cambio climático. Con estas acciones, el Dadsa reafirma su papel en la construcción de una Santa Marta más sostenible y consciente de la importancia de proteger sus ecosistemas costeros.








