El cuerpo de Valeria Afanador, de 10 años, fue encontrado este viernes en inmediaciones del río Frío, en Cajicá (Cundinamarca). La menor había sido reportada como desaparecida el pasado 12 de agosto. El hallazgo lo hizo un habitante del sector, quien alertó a las autoridades tras ver el cuerpo —vestía sudadera— a unos 300 metros de la institución educativa a la que asistía.
El punto del hallazgo ya había sido inspeccionado por los equipos de búsqueda desde el primer día, por lo que el gobernador Jorge Emilio Rey y el abogado de la familia plantearon la hipótesis de que el cuerpo pudo haber sido ubicado allí días después de la desaparición. Esa línea se verificará en el marco de la investigación judicial.
Tras el reporte, la zona fue acordonada y el cuerpo trasladado a Medicina Legal para determinar causa y tiempo de muerte, así como posibles indicios de traslado o manipulación. Los dictámenes periciales incluirán necropsia, análisis toxicológicos y de trazas, además de revisión de cámaras y rutas cercanas.
La comunidad de Cajicá reaccionó con velatones y muestras de solidaridad a los padres de Valeria. La familia, que mantiene su llamado a la justicia, pidió evitar rumores y desinformación que entorpezcan el proceso. Las autoridades, por su parte, invitaron a aportar cualquier dato útil de manera formal para consolidar la línea de tiempo y esclarecer responsabilidades.
En paralelo, continúan las labores de campo y gabinete: reconstrucción de los últimos movimientos conocidos de la menor, entrevistas a testigos, análisis de telefonía y verificación de reportes recibidos desde el 12 de agosto. La prioridad institucional es esclarecer qué ocurrió, cuándo y quiénes participaron, con el objetivo de llevar el caso ante los jueces con pruebas sólidas.








