La tranquilidad de la tarde del sábado en Soledad, Atlántico, se vio interrumpida por un violento vendaval acompañado de un torrencial aguacero que desató el pánico en varios sectores del municipio. El fenómeno, que se registró hacia las 12:30 p. m., golpeó con especial fuerza a los barrios Nuevo Milenio, Los Robles, Los Cedros y Los Almendros, dejando como saldo casas destechadas, árboles caídos, postes de energía derribados y daños en la infraestructura pública y privada.
De acuerdo con los primeros reportes, el vendaval sorprendió a la comunidad en medio de intensas lluvias que se extendieron por casi dos horas. El impacto fue tal que varios transformadores explotaron y el servicio de energía se interrumpió en amplias zonas del municipio, generando una emergencia generalizada.
“La gente corría sin saber qué hacer”
Julio Palacio, residente del barrio Nuevo Milenio, relató la angustia que vivió durante el fenómeno natural:
“Un palo de mango fue arrancado de raíz y varias casas resultaron destechadas. La gente corría de un lado a otro y todavía no sabemos si hay personas lesionadas. Los postes botaban candela y hasta ahora sigue lloviendo bastante fuerte”.
La magnitud del vendaval también se sintió en Los Cedros, donde varias familias resultaron afectadas. Norka Peñate, habitante del sector, contó cómo su hija y su nieto lograron ponerse a salvo justo a tiempo:
“Estaba haciendo el almuerzo y empezó ese desastre. Alcanzó a reaccionar, porque si no, el techo les cae encima. Todo se le mojó, todo se le dañó. La casa quedó prácticamente inhabitable”.
Reconstrucción a través de videos ciudadanos
Gran parte de lo sucedido ha podido documentarse gracias a grabaciones realizadas por los mismos vecinos, quienes captaron el momento en que los vientos comenzaron a girar con fuerza, formando una masa densa que arrasó con lo que encontró a su paso. En esas imágenes se observan techos desprendidos, estructuras colapsadas y árboles caídos sobre calles y viviendas.
El epicentro del fenómeno habría estado muy cerca de las obras del nuevo polideportivo de Los Cedros, extendiendo los daños a las zonas aledañas. Aunque aún no hay cifras oficiales, los registros visuales sugieren que decenas de viviendas resultaron seriamente afectadas.
Respuesta institucional y balance preliminar
Ante la gravedad de la situación, la alcaldesa Alcira Sandoval activó de inmediato el Comité Local de Atención y Riesgo de Desastres. Brigadas del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, la Defensa Civil y la red hospitalaria acudieron a los sectores más afectados para iniciar labores de inspección y atención a la población.
Blas Araujo, integrante del Cuerpo de Bomberos, explicó que las difíciles condiciones meteorológicas han retrasado el trabajo de evaluación:
“Tenemos varios reportes en diferentes puntos del municipio. Ya se activó el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, pero las condiciones del tiempo nos han demorado. Pronto se entregará un balance consolidado con los daños, víctimas y número de damnificados”.
Hasta el cierre de esta edición no se ha emitido un reporte oficial sobre el alcance total de la emergencia, aunque las autoridades confirmaron que los daños materiales son significativos. La comunidad permanece en alerta y solicita con urgencia ayudas humanitarias y acompañamiento institucional.
Prevención y retos pendientes
La administración municipal recordó que ya se habían emitido advertencias sobre posibles emergencias climáticas durante esta temporada, sin embargo, lo ocurrido refleja que los modelos de pronóstico y las medidas de prevención no siempre logran mitigar el impacto de fenómenos naturales tan repentinos como este vendaval.
Lo sucedido en Soledad evidencia, además, las limitaciones en la capacidad de respuesta y preparación frente a desastres en comunidades vulnerables, donde las condiciones de las viviendas y el entorno facilitan la magnitud de los daños. La alcaldía anunció que se emitirán reportes periódicos sobre las acciones emprendidas y las medidas de apoyo a las familias afectadas.








