La Armada Nacional de Colombia confirmó el hallazgo del cuerpo de Julián Fernando Condia Bello, el joven grumete que perdió la vida tras caer al río Magdalena durante las maniobras de alistamiento para la llegada del Buque Escuela ARC Gloria a Barranquilla. El cuerpo fue recuperado en el sector de Isla Salamanca, hacia la zona del departamento del Magdalena, luego de un operativo de búsqueda que se prolongó durante varias horas y movilizó a cientos de uniformados y medios navales de la institución.
El accidente ocurrió en un punto cercano al Gran Malecón mientras Condia participaba activamente en la preparación del buque para su arribo a la ciudad. Según la Armada, el joven cayó al agua de manera accidental durante estas actividades de alistamiento, momento en el que de inmediato se activaron los protocolos de búsqueda y rescate para intentar localizarlo con vida.
El operativo, catalogado como uno de los más extensos en la región en los últimos años, involucró tres frentes de acción: marítimo-fluvial, aéreo y terrestre. Más de 806 uniformados se desplegaron por toda la ribera del río, incluyendo personal especializado en búsqueda y rescate fluvial, embarcaciones de patrullaje, drones y unidades aéreas de reconocimiento. La coordinación entre las distintas unidades fue fundamental para rastrear las corrientes del río y los posibles puntos de ubicación del joven grumete.
A través de su cuenta oficial de X, la Armada expresó su profundo pesar por la pérdida del joven: “La Armada Nacional lamenta profundamente el fallecimiento del Grumete Julián Fernando Condia Bello, un joven tripulante que con entrega y compromiso eligió servir a la Patria desde el mar”. La institución destacó la dedicación y disciplina de Condia durante su formación y expresó solidaridad con sus familiares y compañeros de la Escuela Naval.
El director de la Escuela Naval de Suboficiales ARC Barranquilla, Javier Hernando Rubio, brindó detalles sobre las labores de rescate y el acompañamiento a la familia: “Se desplegaron esfuerzos coordinados por tierra, aire y río, movilizando personal y medios navales especializados. El hallazgo del cuerpo en Isla Salamanca fue el resultado de una operación conjunta que involucró a toda la ribera del Tajamar. Paralelamente, brindamos apoyo psicológico a los familiares para ayudarles a afrontar esta dolorosa situación”.
Tras el rescate, las autoridades realizaron los actos urgentes correspondientes antes de que el cuerpo fuera trasladado a la Estación de Guardacostas y luego a Medicina Legal, donde se llevaron a cabo todos los procedimientos forenses antes de entregarlo a la familia. Los parientes de Condia viajaron desde Sogamoso, Villavicencio y Bogotá en un avión de la Armada hacia Barranquilla para recibir los restos del joven y acompañarlo en su último adiós.
Julián Fernando Condia Bello era oriundo de Sogamoso, Boyacá, y contaba con 18 años de edad. Llevaba un año y medio en la Escuela Naval de Suboficiales, donde se destacaba por su compromiso y disciplina, y se encontraba a bordo del Buque ARC Gloria realizando sus prácticas marineras, con la intención de graduarse como marinero segundo en diciembre de este año. Compañeros y docentes de la escuela destacan su pasión por el servicio naval y la entrega con la que asumía cada tarea, convirtiéndolo en un ejemplo para sus compañeros.
El suceso ha generado conmoción dentro de la institución y en la comunidad naval, que lamenta la pérdida de un joven prometedor que había elegido servir a su país desde muy temprana edad. La Armada Nacional, a través de sus voceros, reafirmó su compromiso con la seguridad de todos sus integrantes y recordó la importancia de los protocolos de prevención durante las maniobras, subrayando que, a pesar de la tragedia, la dedicación de los tripulantes es fundamental para garantizar la excelencia en la formación y el servicio de la institución.
El caso de Condia Bello se suma a las historias de jóvenes que, motivados por el servicio a la nación, enfrentan riesgos en su formación naval. Su muerte no solo deja un vacío en su familia, sino también en la comunidad militar, que reconoce su esfuerzo, valentía y espíritu de servicio.








