Las intensas lluvias registradas en la Sierra Nevada de Santa Marta durante la noche del viernes provocaron un aumento repentino en el caudal del río Minca, generando preocupación entre habitantes y autoridades locales.
El incremento se produjo por el paso de una onda tropical que favoreció las precipitaciones en la parte alta de la montaña. Aunque el nivel del afluente empezó a descender de manera gradual después de varias horas, en ese lapso el agua alcanzó a ingresar al primer piso de un establecimiento del corregimiento, dejando en evidencia la vulnerabilidad de las viviendas y locales cercanos a las riberas.
“Hoy creció el río Minca, normal, no hemos tenido este año crecientes altas. Mandamos la información porque nos preocupa la parte baja y queremos evitar cualquier riesgo de ahogamientos. La ventaja es que el río Minca baja rápido”, explicó Abdaris Escobar, presidenta de la Junta de Acción Comunal, quien destacó que la comunidad, junto con los bomberos forestales, se mantiene en constante monitoreo.
Debido a la situación, las autoridades distritales declararon Alerta Naranja por creciente súbita. La medida busca reforzar la vigilancia y activar planes de prevención en Minca y sectores cercanos, especialmente en esta época de lluvias donde el riesgo de inundaciones es mayor.
Los organismos de socorro —entre ellos Defensa Civil, bomberos forestales y Ogricc— permanecen atentos a la evolución del caudal. A la comunidad se le recomendó evitar cruzar zonas de alto riesgo, atender los reportes oficiales y reportar cualquier eventualidad que pueda poner en peligro la vida de las familias.
Mientras tanto, el panorama meteorológico sigue bajo observación. Expertos advirtieron que la onda tropical detectada en el Atlántico podría transformarse en tormenta en los próximos días, lo que incrementa la necesidad de mantener la precaución. El Centro Nacional de Huracanes señaló que el sistema presenta un 60 % de probabilidades de fortalecerse en las siguientes 48 horas y un 90 % en los próximos siete días, con rumbo hacia las islas del Caribe oriental.
Aunque algunos modelos sugieren que podría debilitarse por la presencia de aire seco, la mayoría de los pronósticos indican que el fenómeno se reorganizará y podría convertirse en la próxima tormenta con nombre de la temporada: Gabrielle.
Por ahora, las autoridades insisten en que tanto residentes como turistas de la zona deben permanecer en alerta, especialmente ante la posibilidad de nuevas lluvias que incrementen el riesgo de desbordamiento del río Minca.








