La madrugada del martes 9 de septiembre, un nuevo hecho de violencia sacudió a Valledupar. Raúl Blanco Tristancho, de 53 años, fue asesinado en medio de un atraco a las afueras de la carnicería Surti Carnes Lilibeth, ubicada en la transversal 23 #18C-01 del barrio Los Fundadores.
El hombre, quien trabajaba de manera temporal en el negocio familiar, se disponía a iniciar su jornada laboral cuando fue interceptado por delincuentes que intentaron despojarlo de sus pertenencias. Según testigos, al resistirse al robo se produjo un forcejeo en el que recibió una herida con arma blanca que resultó mortal.
Blanco alcanzó a caminar herido hasta pedir ayuda, pero su estado era crítico. Sus familiares y vecinos lo trasladaron de inmediato al Hospital Rosario Pumarejo de López, donde llegó sin signos vitales. La noticia provocó consternación entre allegados y residentes del sector.
Su cuñada, Amparo Álvarez, lo describió como un hombre trabajador y dedicado a su familia, padre de tres hijos y abuelo de seis nietos. “Un hombre muy de confianza, que se ganaba la vida como carnicero, mototaxista y haciendo mensajería. Su muerte no puede quedar impune, exigimos justicia”, expresó.
La comunidad del barrio Los Fundadores también alzó su voz, denunciando la inseguridad creciente que padecen a diario. “Aquí atracan a cualquier hora, saliendo al trabajo, al mediodía o incluso cuando estamos sentados en las terrazas. Vivimos con miedo”, aseguró una vecina.
Este crimen se suma a la preocupante cifra de violencia en Valledupar: con la muerte de Raúl Blanco, la ciudad ya registra 77 muertes violentas en lo corrido de 2025. Ante esta situación, los habitantes reiteran su llamado urgente a la Policía Nacional y a las autoridades locales para que refuercen la seguridad en las calles y frenen la ola de atracos que mantiene en zozobra a la ciudadanía.








