Un fuerte estruendo despertó a los habitantes de San Roque, corregimiento de El Banco, Magdalena, en la madrugada de este viernes. Alrededor de las 4:00 a. m., un nuevo tramo de tierra fue devorado por el río Magdalena, que avanza sin freno y amenaza con arrasar viviendas enteras.
La emergencia ha generado temor generalizado en la comunidad, donde varias familias viven con la incertidumbre de perder sus hogares en cualquier momento, mientras otras ya han tenido que desplazarse debido al alto riesgo. La erosión, que lleva meses agravándose, contrasta con la falta de acciones concretas por parte de las autoridades competentes.
De acuerdo con los habitantes, hace más de un mes delegados de Cormagdalena y de la Alcaldía de El Banco visitaron la zona y anunciaron la construcción de jarillones de contención para frenar el impacto de la corriente. Sin embargo, hasta la fecha no se han iniciado las obras ni ha llegado maquinaria al lugar, lo que ha incrementado la sensación de abandono.
“Parece que San Roque quedó en el olvido. Ni las autoridades ni los medios nos prestan atención. ¿Será que tiene que ocurrir una tragedia mayor para que nos atiendan?”, expresaron líderes comunitarios, quienes insisten en que el avance del río no da espera y que la demora en la ejecución de medidas puede provocar pérdidas irreparables.
La comunidad exige respuestas urgentes y soluciones definitivas que les permitan vivir sin el temor constante de que el río Magdalena termine por borrar su territorio.








