En una operación conjunta, las autoridades decomisaron siete kilos de cocaína que estaban ocultos en un buque anclado sobre el río Magdalena, en inmediaciones del barrio Las Flores, en Barranquilla. La droga, distribuida en siete paquetes, fue encontrada adherida con un sistema de imanes a la grúa de la embarcación.
La acción fue posible gracias a la alerta de un ciudadano, lo que permitió la rápida intervención de la Policía Metropolitana, el Ejército Nacional y la Armada. Aunque no se registraron capturas, los investigadores aseguran que el cargamento pertenecería al Clan del Golfo y que su destino final sería Bélgica.
El general Edwin Urrego Pedraza, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó que este hallazgo refleja el esfuerzo de las instituciones en la lucha contra el narcotráfico. “Estamos evitando que estas estructuras criminales utilicen nuestros ríos y puertos para sacar droga hacia el exterior. Seguiremos trabajando de manera coordinada para reforzar la seguridad en la región”, señaló.
El decomiso constituye un nuevo golpe a las finanzas del grupo armado, que mantiene presencia en la región Caribe y busca exportar estupefacientes a Europa.








