El Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa) reiteró su preocupación por la inadecuada disposición de residuos en los contenedores instalados en la ciudad, una problemática que, pese a los reiterados llamados de atención y campañas de sensibilización, sigue afectando la limpieza urbana y la seguridad de los trabajadores de aseo.
El reciente caso detectado en el local Vidrios para Huto evidenció la falta de compromiso de algunos ciudadanos frente a las normas de disposición. Durante la inspección, el organismo ambiental constató la presencia de vidrios de gran tamaño arrojados en los contenedores convencionales, acción que constituye una infracción, ya que estos elementos son clasificados como residuos cortopunzantes. Por su naturaleza, requieren de un tratamiento especializado a través de gestores autorizados, pues representan un riesgo no solo para quienes manipulan los desechos, sino también para la comunidad en general.
El Dadsa enfatizó que como autoridad ambiental del Distrito su responsabilidad es velar por el correcto uso de los contenedores, garantizar el orden en el espacio público y promover la protección del medio ambiente. “En el Dadsa no vamos a ser permisivos con la mala disposición de residuos ni con las faltas de respeto hacia nuestra labor. Hemos adelantado jornadas de socialización y medidas preventivas frente a la incorrecta disposición de residuos postconsumo. Aunque algunos reaccionaron con groserías ante el llamado de atención, dejamos claro que la ley y el cuidado ambiental se hacen respetar”, señaló la entidad a través de un comunicado.
La institución recordó que en repetidas ocasiones ha puesto en marcha campañas de concienciación para enseñar a la ciudadanía cómo separar y disponer correctamente los residuos, incluyendo capacitaciones dirigidas a comercios y hogares. No obstante, advierten que aún persisten prácticas nocivas como arrojar escombros, vidrios, restos de poda y hasta desechos hospitalarios en los contenedores dispuestos únicamente para residuos ordinarios.
El organismo también advirtió que, de continuar con estas malas prácticas, se aplicarán sanciones contempladas en el marco normativo ambiental y de convivencia ciudadana. “El respeto por las normas no es una opción, es un deber. El espacio público y el medio ambiente no pueden seguir siendo tratados como basureros”, enfatizó el Dadsa, insistiendo en que la corresponsabilidad ciudadana es clave para mantener una ciudad limpia y sostenible.
Finalmente, el Distrito reiteró que estos contenedores son una herramienta para mejorar la gestión de residuos en Santa Marta, pero su efectividad depende de la colaboración de todos. De ahí que el llamado sea a entender que cada acción individual repercute en la calidad de vida colectiva y en la conservación del entorno natural.








