El Puerto de Santa Marta se convirtió en escenario de una reunión estratégica que congregó a los altos mandos de la Policía Antinarcóticos y a los directivos de la Sociedad Portuaria, con el fin de adoptar medidas concretas para blindar el comercio exterior que se mueve desde la capital del Magdalena. La preocupación central radica en la manera en que el narcotráfico ha intentado infiltrar, en repetidas ocasiones, las exportaciones de productos agrícolas como banano, frutas y otros cargamentos de gran impacto en la economía regional y nacional.
La visita se desarrolló este 17 de septiembre, encabezada por el brigadier general Ricardo Sánchez Silvestre, director general de la Policía Antinarcóticos, y el coronel Juan José Zambrano, jefe de Puertos y Aeropuertos de la misma dependencia, quienes arribaron al puerto junto a una delegación de oficiales. Fueron recibidos por Domingo Chinea, presidente de la terminal portuaria, y Carlos Suárez, vicepresidente de Seguridad, quienes coincidieron en la urgencia de reforzar las estrategias de protección de la cadena logística.
A través de sus redes sociales oficiales, tanto la Policía Antinarcóticos como el Puerto de Santa Marta informaron que durante el encuentro se reafirmó un compromiso conjunto: garantizar un comercio exterior seguro, transparente y libre de cualquier amenaza vinculada con el narcotráfico. “Estamos decididos a consolidar un modelo de exportaciones blindado y confiable, que respalde la buena reputación del comercio exterior colombiano. Valoramos la labor incansable de la Policía Antinarcóticos en este propósito”, señaló Domingo Chinea.
Por su parte, el brigadier general Ricardo Sánchez Silvestre subrayó que la lucha contra las organizaciones criminales es una prioridad inaplazable. En su declaración destacó que la coordinación entre el sector portuario y las autoridades será implacable: “La ofensiva contra el narcotráfico no dará tregua, y con estos acuerdos cerramos espacios a las estructuras que pretenden usar al puerto samario como vía de sus actividades ilícitas”.
Al cierre de la reunión, ambas partes expresaron satisfacción por el consenso alcanzado y ratificaron que este pacto constituye un paso firme hacia la erradicación de prácticas que ponen en riesgo la competitividad y confianza del comercio exterior de Colombia.








