Con un ambiente cargado de expectativa y entusiasmo, se instaló oficialmente en Santa Marta el Consejo Distrital de Participación Ciudadana, un espacio que desde hace años venían reclamando las comunidades y que hoy se hace realidad bajo la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello.
El evento, realizado en el Salón Amarillo de la Alcaldía, fue catalogado como un hecho histórico tanto por los asistentes como por el propio mandatario, quien señaló que esta iniciativa representa la oportunidad de construir un gobierno de puertas abiertas, en el que la ciudadanía tenga voz y voto en las decisiones que afectan la vida de la ciudad. “La participación no es un adorno para discursos, es un derecho que fortalece la democracia y un deber que nos compromete a todos”, expresó el alcalde durante su intervención.
La instalación del Consejo contó con el respaldo del Ministerio del Interior, a través de la directora de Participación Ciudadana y Democracia, Paula Andrea Sierra Palencia. Ella destacó el liderazgo del gobierno distrital para avanzar en la inclusión de todos los sectores sociales, reconociendo que este espacio permitirá articular políticas públicas y, al mismo tiempo, acercar al Estado con la ciudadanía. “Celebramos que por fin se haya dado este paso en beneficio de la ciudad. El Consejo será un escenario vital de reflexión, comunicación y unidad”, aseguró la funcionaria.
La composición del Consejo refleja la diversidad de Santa Marta: están representadas las víctimas del conflicto, asociaciones de mujeres, mototaxistas, juventudes, gremios económicos, organizaciones campesinas, sindicatos, pueblos indígenas, población afro y LGBTIQ+, juntas de acción comunal, estudiantes universitarios, colectivos culturales, entre otros. La amplia pluralidad de voces fue destacada por los asistentes como un logro que busca garantizar la inclusión y la construcción colectiva.
Los consejeros y representantes no ocultaron su emoción. Entre ellos, Eulogia Bernal Manjarrés, representante de la Localidad 3, recibió un reconocimiento especial y recordó que este era un anhelo largamente postergado. “Este consejo es una oportunidad que se había perdido durante muchos años. Hoy volvemos a tener un gobierno que escucha y abre las puertas a la ciudadanía”, dijo. Por su parte, Atanasio Moscote Gil, gobernador del pueblo Kogui, resaltó que este escenario permitirá fortalecer la relación entre el Gobierno nacional, la Alcaldía y las comunidades indígenas y campesinas que enfrentan múltiples problemáticas en el territorio.
Durante la ceremonia, la Alcaldía entregó distinciones a diferentes organizaciones y agremiaciones que ahora hacen parte del Consejo, como reconocimiento a su trabajo por las comunidades. Estos gestos, sumados al ambiente festivo del acto, reforzaron la idea de que se trata de un logro colectivo que abre un nuevo capítulo en la participación ciudadana del Distrito.
El camino que se abre ahora será el de dotar al Consejo de reglas claras para su funcionamiento. La administración distrital trabajará con las Juntas de Acción Comunal, Juntas Administradoras Locales y mesas temáticas para aprobar el reglamento interno y garantizar que este órgano tenga incidencia real en la formulación de políticas públicas, la definición de prioridades del Distrito y la veeduría ciudadana sobre la gestión gubernamental.
Con esta instalación, Santa Marta no solo cumple una meta del Plan de Desarrollo “Santa Marta 500+”, sino que avanza hacia un modelo de ciudad en el que la participación no sea una promesa incumplida, sino una práctica cotidiana. Para muchos de los presentes, este primer paso significa devolverle protagonismo a las comunidades y fortalecer la confianza en un gobierno que afirma querer gobernar con legitimidad, escuchando las voces de todos.








