La emergencia sanitaria en Barranquilla por el consumo masivo de licor adulterado con metanol continúa dejando cifras alarmantes. Hasta el 27 de septiembre, las autoridades distritales confirmaron que 25 personas han recibido atención médica en la red pública. De ellas, 10 permanecen en Unidades de Cuidados Intensivos, 7 siguen hospitalizadas y 2 lograron ser dadas de alta. En cuanto a las víctimas mortales, se registran 11 fallecimientos: 6 en centros hospitalarios y 5 más hallados en la vía pública, según reportes de la Policía Nacional.
A pesar de la gravedad de la situación, la Alcaldía emitió un comunicado con un dato alentador: ninguno de los pacientes que permanecen en UCI presenta diagnóstico de muerte cerebral. Las autoridades de salud resaltaron que este es un aspecto positivo dentro de una crisis marcada por la rápida expansión del consumo de bebidas adulteradas en la capital del Atlántico.
La administración distrital mantiene las alertas activas y pidió a la ciudadanía abstenerse de consumir licores de dudosa procedencia, recordando que el metanol es una sustancia altamente tóxica que puede causar ceguera, daño neurológico irreversible e incluso la muerte. Entretanto, equipos de salud e investigación trabajan en la trazabilidad de los productos adulterados para identificar su origen y frenar la distribución.







