El Ministerio de Vivienda confirmó que las bombas y sistemas de cribado para el tratamiento de aguas residuales ya llegaron al país, un avance crucial dentro del proyecto de rehabilitación de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Norte en Santa Marta. Los equipos arribaron recientemente al Puerto de Cartagena y actualmente se encuentran en proceso de nacionalización para su posterior traslado e instalación en la capital del Magdalena.
Este avance marca un paso determinante hacia la solución definitiva del problema histórico de rebosamientos y deficiencias del sistema de alcantarillado que por décadas ha afectado a la ciudad. Según informó el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, el proyecto presenta un avance físico superior al 30%, consolidándose como una de las obras más importantes dentro del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado de Santa Marta.
Durante una mesa técnica liderada por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, el viceministro de Agua, Edward Libreros, y el gerente de Infraestructura del Distrito, Luis Felipe Gutiérrez, se revisaron los progresos de las obras en materia de agua potable y saneamiento básico. El viceministro destacó el impacto positivo del trabajo conjunto entre el Gobierno nacional y la administración distrital, enfatizando que “la articulación institucional ha sido clave para transformar el futuro hídrico de Santa Marta”.
El proyecto de la EBAR Norte, con una inversión que supera los 31 mil millones de pesos, busca rehabilitar una infraestructura que llevaba más de 28 años sin mantenimiento. Esta estación cumple un papel esencial en el manejo de aguas residuales, evitando desbordamientos en zonas como El Boro, Bellavista y el Centro Histórico, donde los problemas sanitarios eran recurrentes.
Las bombas y el sistema de cribado que serán instalados cumplen funciones fundamentales: las bombas impulsan las aguas residuales hacia niveles superiores para su tratamiento, mientras que el sistema de cribado elimina residuos sólidos como plásticos, ramas y trapos, previniendo obstrucciones en el sistema y protegiendo los equipos aguas abajo.
Además, el gerente de Infraestructura, Luis Felipe Gutiérrez, explicó que la fase II del proyecto ya alcanza un 20,29% de avance, incluyendo la instalación del manifold provisional conectado a las tuberías que conducen al emisario submarino, con lo cual se reduce el riesgo de colapso del sistema actual.
El alcalde Carlos Pinedo Cuello reiteró que su administración está comprometida con la ejecución de proyectos estructurales que transformen el panorama del agua y el saneamiento en la ciudad. “Estamos trabajando de la mano del Gobierno nacional para garantizarle a los samarios un servicio continuo, seguro y digno. Este es un paso más hacia una Santa Marta sostenible”, afirmó el mandatario.
Por su parte, el viceministro Libreros confirmó que el Gobierno nacional ha garantizado los recursos necesarios y cuenta con un documento CONPES aprobado que respalda la construcción de dos plantas desalinizadoras para Santa Marta, una en el sector sur y otra en Taganga, cuyo proceso contractual iniciará en el primer trimestre de 2026.
Con una inversión estimada en 786 mil millones de pesos, este megaproyecto convertirá a Santa Marta en la segunda ciudad de América Latina con la planta desalinizadora más grande, después de Antofagasta, Chile.
La llegada de las bombas representa no solo un avance técnico, sino también un símbolo del progreso y la esperanza para los habitantes de Santa Marta, que por años han sufrido los efectos de un sistema de alcantarillado insuficiente. Con estas obras, la ciudad se encamina hacia un modelo hídrico moderno, sostenible y con visión a futuro, enmarcado dentro del Plan de Desarrollo “Santa Marta 500+”.








