La crisis de la Nueva EPS ha encendido las alarmas entre los usuarios del Caribe colombiano, quienes temen por la continuidad y calidad de la atención médica. Alejandra Arias Callejas, representante nacional de usuarios y presidenta de la Asociación de Usuarios del Cesar, manifestó su preocupación por la incertidumbre que viven miles de afiliados tras el anuncio de que la prestación de servicios en diversas IPS solo está garantizada hasta el 26 de noviembre del presente año.
En un comunicado dirigido a la opinión pública, Arias señaló que la falta de pago a los prestadores, el cierre de clínicas en varias regiones y el desabastecimiento de medicamentos están afectando gravemente a los pacientes, tanto del régimen contributivo como del subsidiado. En la región Caribe, estos problemas se sienten con mayor fuerza, generando zozobra entre quienes dependen del sistema para tratamientos continuos o atención especializada.
La líder de los usuarios también denunció demoras considerables en la asignación de citas con especialistas, lo que pone en riesgo la salud de muchos pacientes. A esto se suma la preocupación por un posible traslado masivo de afiliados a la red pública, la cual —según indicó— no cuenta con la infraestructura ni la capacidad suficiente para absorber la alta demanda de usuarios que actualmente atiende la Nueva EPS.
“Solicitamos con urgencia que desde la interventoría se nos informe dónde y cómo serán prestados los servicios de salud a partir de la fecha indicada, garantizando que no se improvisará con la atención ni se someterá a los usuarios a largas filas y trámites en hospitales sin condiciones adecuadas”, afirmó Arias Callejas.
Finalmente, insistió en la necesidad de recibir información clara, confiable y oportuna sobre el plan de acción que se implementará para asegurar la continuidad y calidad de los servicios. La representante advirtió que lo que está en juego no es solo la estabilidad de una entidad, sino el derecho fundamental a la salud de miles de colombianos en el Caribe.







