El huracán Melissa continúa su avance por el Mar Caribe, dejando a su paso víctimas mortales, daños materiales y comunidades inundadas. Las autoridades de Haití, República Dominicana y Jamaica mantienen la alerta ante la intensificación del fenómeno, que ya se ha cobrado la vida de al menos cuatro personas y ha dejado un desaparecido.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos confirmó que Melissa alcanzó la categoría de huracán el sábado, con vientos sostenidos de hasta 120 kilómetros por hora, y advirtió que podría fortalecerse rápidamente durante el fin de semana hasta convertirse en un huracán de gran magnitud.
En Haití, tres personas perdieron la vida debido a los efectos de la tormenta, mientras que en República Dominicana las autoridades reportaron un fallecido de 79 años y un adolescente desaparecido. Las fuertes lluvias provocaron inundaciones repentinas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra, afectando principalmente la capital, Santo Domingo, y otras provincias del país.
“El agua entró hasta más de la mitad de la casa. El refrigerador flotaba y la basura cubría todo”, relató entre lágrimas Angelita Francisco, una mujer de 66 años que tuvo que refugiarse en la vivienda de su hijo tras el desbordamiento en su barrio. “Uno se siente impotente, sin poder hacer nada, solo salir huyendo y dejar todo”, lamentó.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó que nueve de las 31 provincias dominicanas permanecen en alerta roja, mientras que cinco albergues han sido habilitados para atender a los damnificados. Con 11,4 millones de habitantes, el país enfrenta una de las emergencias más fuertes de la temporada.
El CNH advirtió que Melissa seguirá su desplazamiento hacia Jamaica antes de dirigirse nuevamente al norte, en dirección a Cuba. El organismo prevé que la tormenta produzca vientos huracanados y lluvias torrenciales, con un alto riesgo de inundaciones y deslizamientos “catastróficos y potencialmente mortales” en Jamaica, Haití y República Dominicana.
En Haití, se espera que el suroeste del país experimente condiciones de huracán desde la noche del sábado, por lo que las autoridades instaron a la población a proteger sus vidas y propiedades. El CNH alertó además que el paso del fenómeno podría causar daños significativos a la infraestructura y dejar comunidades aisladas durante varios días.
El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, pidió a los ciudadanos de las zonas vulnerables atender las advertencias oficiales y prepararse para una posible evacuación. En la capital jamaiquina, Kingston, las intensas lluvias ya han inundado varias carreteras, según reportes de medios locales.
Las proyecciones indican que Jamaica enfrentará condiciones de tormenta tropical la noche del sábado, y que los efectos de huracán se sentirán entre el domingo y el lunes. Melissa es la decimotercera tormenta tropical de la actual temporada de huracanes del Atlántico, que se extiende desde junio hasta noviembre.
El último gran huracán que afectó la región fue Beryl, en julio de 2024, que dejó cuatro muertos en Jamaica y provocó severas inundaciones. Ahora, con Melissa ganando fuerza, el Caribe enfrenta nuevamente un panorama de emergencia y vulnerabilidad ante los fenómenos climáticos cada vez más intensos.








