El Ministerio de Educación Nacional expresó su más enérgico rechazo ante el ataque ocurrido en zona rural de El Plateado, Cauca, donde cinco estudiantes de los grados sexto y séptimo de la Institución Educativa Miguel Zapata resultaron heridos por esquirlas luego de la detonación de un explosivo lanzado por un dron operado por grupos armados ilegales.
En un comunicado oficial, la entidad lamentó profundamente el atentado registrado el pasado 29 de octubre y exhortó a que los niños, niñas y comunidades educativas no sigan siendo víctimas ni parte del conflicto armado que azota diversas regiones del país.
Los menores, según confirmó el Ministerio, sufrieron lesiones superficiales y están recibiendo atención médica y acompañamiento socioemocional por parte del equipo de orientación escolar. A pesar de la gravedad del hecho, las clases se reanudaron el 31 de octubre, pues la infraestructura del plantel no presentó daños estructurales, lo que permitió garantizar la continuidad del derecho a la educación.
“La escuela debe ser siempre un espacio seguro, libre de violencia y propicio para el aprendizaje, la convivencia y la esperanza”, afirmó la cartera educativa, que manifestó su solidaridad con las familias, estudiantes y docentes afectados.
El Ministerio reiteró su compromiso con la protección de los entornos escolares y subrayó que la educación no puede ser blanco de los conflictos armados ni interrumpirse por la violencia. En esa línea, hizo un llamado urgente a respetar la vida y la educación como pilares fundamentales de la sociedad, e insistió en la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y protección en zonas rurales afectadas por la presencia de grupos ilegales.
Este nuevo ataque se suma a la creciente preocupación por la seguridad en el Cauca, donde los enfrentamientos entre grupos armados han impactado gravemente a las comunidades escolares, vulnerando el derecho de niños y jóvenes a aprender en paz y en condiciones dignas.








