La Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), junto con las comunidades locales, entidades científicas y autoridades ambientales, completó con éxito el plan piloto de remoción mecánica de la especie invasora Hydrilla verticillata en la Ciénaga de Pajarales, sector de Nueva Venecia. Esta intervención inicial permitió limpiar una hectárea afectada y recopilar valiosa información técnica para evaluar la efectividad de los procedimientos aplicados, además de determinar su viabilidad para futuras fases del proyecto de control biológico.
La operación, desarrollada en coordinación con los habitantes del corregimiento, priorizó una zona con alta concentración de la planta y condiciones seguras para la maquinaria y el monitoreo ambiental. En el lugar se demarcó una hectárea dividida en cuatro subparcelas, lo que permitió aplicar distintas técnicas de seguimiento y registrar resultados específicos en cada área. Gracias a este método, se garantizó un control científico y técnico riguroso de las actividades.
Corpamag explicó que la estrategia fue diseñada con criterios técnicos que permitieron operar la maquinaria sin interferir con las mediciones ambientales. Cada subparcela fue señalizada con cuerdas y boyas que sirvieron como guía visual para evitar la superposición del trabajo. La remoción se realizó con una retroexcavadora de brazo largo instalada sobre un planchón flotante, lo que permitió extraer de forma controlada la vegetación sumergida.
El material vegetal retirado fue trasladado a un punto de acopio concertado con la comunidad, ubicado en un islote cercano al Caño Aguas Negras. Este procedimiento evitó la dispersión de fragmentos, principal mecanismo de propagación de la Hydrilla, y redujo los tiempos de traslado entre el área intervenida y el sitio de disposición.
Según explicó Angélica Rodríguez, subdirectora técnica de Corpamag, “la remoción permitió despejar una parte del canal y mejorar temporalmente la navegabilidad en la ciénaga. No obstante, las corrientes y el viento desplazaron el material flotante, lo que obligó a extender la operación hasta completar 58 horas de trabajo”.
Paralelamente, se llevó a cabo un monitoreo ambiental en colaboración con el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), donde se analizaron parámetros como oxígeno disuelto, pH, turbidez, nutrientes, coliformes, y la composición del fitoplancton, zooplancton y bentos. Los resultados, actualmente en análisis, permitirán establecer los efectos de la remoción sobre la calidad del agua y la dinámica ecológica del ecosistema.
Corpamag ya planifica la segunda fase del proceso, que consistirá en una remoción manual prevista para finales de noviembre. Esta etapa contará con la participación directa de las comunidades, utilizando herramientas ligeras para evitar la fragmentación de la planta y garantizando una disposición segura de la biomasa recolectada.
De acuerdo con los resultados preliminares, el plan piloto permitió recuperar la superficie intervenida, mejorar la navegabilidad y obtener información esencial para estructurar estrategias a mayor escala. Además, la entidad destacó la importancia de diseñar un plan logístico que contemple transporte, disposición y aprovechamiento del material vegetal, considerando opciones como el compostaje o su uso agrícola controlado.
Corpamag precisó que la Hydrilla verticillata no está presente en toda la Ciénaga Grande de Santa Marta, sino principalmente en la Ciénaga de Pajarales, especialmente en Nueva Venecia, donde la proliferación de esta especie ha afectado la navegación y alterado el equilibrio ecológico del sistema lagunar.







