Bogotá está de luto tras la confirmación del fallecimiento de Karol Stepanía Arturo Torres, la menor de 15 años que fue atropellada por el taxista José Eduardo Chalá Franco el pasado sábado 8 de noviembre en la localidad de San Cristóbal. La adolescente sufrió muerte encefálica y posteriormente un paro cardiorrespiratorio, según confirmó la Subred Centro Oriente en un comunicado oficial emitido el martes 11 de noviembre.
El secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, lamentó profundamente lo sucedido a través de su cuenta de X (antes Twitter). “Lamentamos profundamente el fallecimiento de Karol Stepanía, menor de 15 años que resultó lesionada en el siniestro de San Cristóbal. Repudiamos este acto de irresponsabilidad vial y expresamos nuestra solidaridad con su familia, a quienes acompañamos con nuestros profesionales”, manifestó.
Además de Karol, otros dos menores continúan bajo observación médica. Un niño de 7 años recibe atención especializada con protocolos de neuroprotección y estabilización, mientras que una niña de 12 años permanece en observación pediátrica con diagnóstico de trauma craneoencefálico leve y lesiones de tejidos blandos, evolucionando de forma satisfactoria.
Las autoridades confirmaron que el conductor del taxi, José Eduardo Chalá Franco, de 56 años, manejaba en estado de embriaguez, con exceso de velocidad y violando la medida de pico y placa vigente. El vehículo, un Hyundai Atos de placas VDW 626, tenía restricción de circulación ese día, según los registros de la Secretaría de Movilidad.
Además, se conoció que el automóvil tenía dos comparendos previos: uno del 23 de mayo de 2025 por exceso de velocidad, con una multa superior a 625.000 pesos, y otro del 29 de junio de 2026 por recoger y dejar pasajeros en lugares prohibidos, sanción valorada en más de 643.000 pesos.
Por estos hechos, el Juzgado 45 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá decidió enviar a prisión al conductor, quien aceptó los cargos y se declaró culpable de los delitos de homicidio agravado en grado de tentativa y lesiones personales dolosas.
Durante la audiencia, el delegado de la Fiscalía General de la Nación expuso los detalles del accidente, señalando el exceso de velocidad y la embriaguez como causas determinantes del siniestro que dejó 11 personas heridas, entre ellas cuatro menores de edad.
Las diligencias judiciales —de legalización de captura, imputación y medida de aseguramiento— se realizaron a puerta cerrada, debido a la presencia de víctimas menores de edad que aún se encuentran en delicado estado de salud.
La tragedia ha generado una ola de indignación en la capital, donde las autoridades y la ciudadanía exigen mayores controles contra la conducción bajo los efectos del alcohol y sanciones ejemplares para quienes ponen en riesgo la vida de otros en las vías.







