La tranquilidad de la mañana en la Troncal del Caribe se vio abruptamente interrumpida cuando un grave accidente conmocionó a quienes transitaban por la vereda La Revuelta, en zona rural de Santa Marta.
Momentos antes, un niño de 10 años había sido arrollado por un vehículo particular, un hecho que cambió de inmediato el ambiente del lugar y dejó a la comunidad en estado de consternación.
Poco después llegaron sus familiares, sin comprender aún la magnitud de lo ocurrido. Entre ellos estaba su madre, quien desesperadamente pedía ayuda mientras intentaba asimilar que su hijo no reaccionaba.
Su voz, cargada de angustia, resonaba sobre la carretera mientras se inclinaba junto al menor, suplicándole que despertara y no la abandonara. Varios habitantes de la zona se reunieron para acompañarla y brindarle apoyo en medio del dolor.
“Mi bebé, tú no me puedes dejar; papi, por favor regresa”, clamaba la mujer entre lágrimas.
Minutos más tarde, unidades del laboratorio móvil de la Policía de Tránsito hicieron presencia para adelantar los procedimientos de rigor.
La vía permaneció parcialmente cerrada mientras los agentes realizaban la inspección técnica y recopilaban información con el fin de esclarecer las causas del accidente.








