Lo que parecía ser un momento inolvidable terminó convirtiéndose en un problema laboral para Yumara Salinas, una migrante venezolana que trabajaba en recintos deportivos en Estados Unidos. Durante una jornada extraordinaria en un estadio que no solía frecuentar, Salinas tuvo un inesperado encuentro en los pasillos con Lionel Messi, estrella del Inter de Miami.
Aprovechando la oportunidad, la mujer le pidió al futbolista argentino un saludo especial para su esposo. Mientras le explicaba que era un mensaje para su pareja, Messi respondió con naturalidad: “¡Ah!, pensé que era para tu hijo. Gredito Colón, saludos”. El breve clip del momento fue publicado por Salinas en Instagram, donde rápidamente se viralizó, acumulando más de 600.000 ‘me gusta’, miles de comentarios y decenas de miles de compartidos.
Sin embargo, lo que para ella fue un gesto lleno de emoción terminó generándole un conflicto en su trabajo. Según relató en la misma publicación, sus empleadores consideraron que el video era “inapropiado” y le notificaron que no podía continuar desempeñando sus funciones en los eventos donde colaboraba. De acuerdo con el medio Récord, la comunicación fue enviada de manera interna, confirmando su desvinculación.
A pesar del impacto negativo, Salinas expresó que valió la pena cumplir el sueño de su esposo, agradeció el apoyo recibido en redes y aseguró confiar en que “algo mejor vendrá”. En los comentarios, cientos de usuarios se solidarizaron con ella, señalando que actuó como cualquier fanático lo haría ante la inesperada presencia de uno de los mejores futbolistas del mundo.








