Si hay una artista que encarna la fuerza y la capacidad de reinventarse, esa es Shakira, orgullo de Barranquilla y embajadora de sus raíces en los escenarios más importantes del planeta. Su historia, marcada por la transformación constante, ha sido llevada con autenticidad a cada presentación alrededor del mundo.
La cantante ha sabido convertir los retos de su vida en impulso creativo, consolidándose no solo como artista, sino también como madre y como hija. Ese proceso quedó reflejado durante este año, en el que recibió numerosos reconocimientos y encabezó una gira histórica que se convirtió en la más taquillera, superando incluso a grandes leyendas de la música latina.
El 2025 representó uno de los momentos más determinantes en la carrera de la intérprete de éxitos como “Waka Waka”, “Soltera” y otros himnos globales, reafirmando el enorme impacto económico, cultural y musical que genera en cada país que visita.
A sus 48 años, Shakira volvió a posicionarse en el epicentro del pop latino mundial gracias a una gira considerada como la más aclamada de su trayectoria, la cual inició el 11 de febrero en Río de Janeiro.
A diferencia de otros espectáculos de gran formato, como los de Taylor Swift o Beyoncé —concebidos por actos independientes—, el show de Shakira, con una duración de dos horas y media, se desarrolla como una narración continua, donde cada canción se conecta con la siguiente, construyendo una experiencia artística integral.







