El crucero Aidablu arribó a Santa Marta en la mañana del 25 de diciembre y permaneció atracado durante varias horas en uno de los muelles del Puerto Marítimo, antes de continuar su travesía hacia República Dominicana, con zarpe programado a las 5:00 de la tarde.
La llegada de esta embarcación, en plena jornada festiva posterior a la Nochebuena, representó una importante oportunidad económica para distintos sectores del turismo local. Artesanos, operadores turísticos, taxistas y comerciantes se vieron beneficiados con ingresos en monedas extranjeras como dólares y euros.
A bordo del crucero de la línea Aida, de bandera italiana, viajaban 2.796 personas, de las cuales 2.172 eran turistas y 624 integrantes de la tripulación. El Aidablu llegó procedente de Cartagena de Indias y realizó su primera escala en la capital del Magdalena, confirmando el posicionamiento de Santa Marta dentro de las rutas internacionales de las principales navieras.
Los visitantes provenían de diversos países, entre ellos Alemania, Austria, Brasil, Bélgica, Croacia, Holanda, Polonia, Grecia, Italia y Hungría. Durante su estadía, los cruceristas participaron en recorridos turísticos organizados por tres operadores locales.
La empresa Colombia trasladó a un grupo de pasajeros hacia Minca, mientras que Avvia Caribe movilizó cerca de 500 turistas en 14 buses hacia destinos como Quebrada Valencia, Tayronaka y Gairaca, zonas cercanas al Parque Nacional Natural Tayrona. Otros visitantes optaron por recorrer a pie el Malecón de la Bahía y los principales atractivos del Centro Histórico.
En sitios como el Parque de Bolívar, los turistas visitaron la Feria Artesanal, donde adquirieron productos locales como café orgánico de la Sierra Nevada, mochilas tradicionales y camisetas con motivos precolombinos. También aprovecharon para conocer espacios emblemáticos como el Parque de Los Novios, el Teatro Santa Marta, el Palacio de Justicia y la Catedral Basílica.
Durante toda la jornada, la Policía de Turismo y demás autoridades garantizaron el acompañamiento y la seguridad de los visitantes, quienes finalmente despidieron la embarcación al momento de su zarpe, capturando imágenes del crucero mientras partía hacia el puerto de La Romana, en República Dominicana.








