Los expresidentes Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque reaccionaron con fuertes críticas al anuncio del Gobierno Nacional sobre el incremento del salario mínimo vital en Colombia, advirtiendo posibles consecuencias adversas para el empleo y la estabilidad económica del país.
Álvaro Uribe señaló que el presidente Gustavo Petro “endulza el oído de los trabajadores y les amarga la vida”, al considerar que el aumento salarial no está sustentado en un crecimiento real de la economía ni en mejoras estructurales de la productividad.
Por su parte, el expresidente Iván Duque calificó la decisión como “un acto de irresponsabilidad”, y alertó que un incremento excesivo del salario mínimo, en un contexto de crecimiento económico limitado, podría derivar en la pérdida de empleos formales, el cierre de miles de empresas y un aumento de la inflación.
Duque también comparó la política salarial adoptada por el actual Gobierno con modelos implementados en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, afirmando que este tipo de medidas desalientan la inversión, afectan a los generadores de empleo y contribuyen al incremento de la informalidad laboral en Colombia.








