Lo que hasta hace poco parecía impensable terminó materializándose en plena era digital. En las últimas horas se volvió viral la imagen de un hombre que decidió tatuarse en la piel una escena inspirada en la coyuntura política internacional: el rostro del presidente venezolano Nicolás Maduro en lo que sería su supuesto momento de captura.
La fotografía del tatuaje comenzó a circular con rapidez en plataformas como X (antes Twitter), Facebook e Instagram, donde no tardó en provocar una ola de reacciones. Mientras algunos usuarios expresaron asombro y tomaron la imagen con humor, otros aplaudieron el acto como una forma de protesta política, y no faltaron quienes lo calificaron como una excentricidad llevada al extremo.
El tatuaje, de alto nivel de detalle y con una fuerte carga simbólica, fue interpretado por muchos como una provocadora manifestación artística y política, reflejo del clima de polarización que rodea la figura del mandatario venezolano. Para otro








