La vinculación directa de las comunidades locales se ha consolidado como un pilar fundamental en los procesos de restauración de manglares, al combinar los saberes ancestrales con herramientas técnicas orientadas a la protección de estos ecosistemas clave. Esta estrategia fortalece las capacidades comunitarias, la gobernanza territorial y el seguimiento continuo de las acciones de conservación.
En el corregimiento de Santa Rita, jurisdicción del municipio de Remolino, 20 habitantes participaron en una jornada de formación práctica enfocada en el monitoreo del ecosistema de manglar. Durante la actividad, los asistentes aprendieron a delimitar parcelas para evaluar la estructura del bosque, teniendo en cuenta variables como el estado de los árboles, su altura y diámetro, así como la implementación de subparcelas destinadas al análisis de la regeneración natural.
La capacitación incluyó además la recolección de muestras de agua para el análisis de parámetros fisicoquímicos como temperatura, salinidad y pH, junto con el fortalecimiento de habilidades para el registro adecuado de la información y el uso correcto de formatos técnicos de monitoreo, aspectos esenciales para garantizar datos precisos y útiles en los procesos de restauración.
Estas iniciativas cuentan con el respaldo de la Global Mangrove Alliance, el programa Mangrove Breakthrough y aliados de la cooperación internacional como el Global Environment Facility, el Banco Interamericano de Desarrollo y Conservación Internacional Colombia, en el marco de los esfuerzos conjuntos por la conservación y recuperación de los manglares de la Ciénaga Grande de Santa Marta.








