El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha convocado este martes al embajador de Irán en España, Reza Zabib, para trasladarle su «enérgica repulsa y condena» ante la represión de las manifestaciones del pueblo iraní que comenzaron el pasado 28 de diciembre en Teherán por la inflación y que han desembocado en protestas contra el régimen ayatolá que gobierna desde 1979.
«Hay que respetar el derecho de manifestación pacífica de los iraníes y de las iraníes, su libertad de expresión, tiene que restablecerse inmediatamente las comunicaciones con el exterior, incluido internet —interrumpido desde el pasado jueves—, y vamos a recordarle que el derecho de comunicación libre de los ciudadanos es también un derecho fundamental», ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio.
Albares ha asegurado que también pedirán a través del embajador de Irán que cesen las «detenciones arbitrarias», que vuelva a «las mesas de diálogo y negociación» y el papel que están jugando las «valientes mujeres iraníes» en las protestas.
España condena la «violencia» contra «manifestantes pacíficos»
Exteriores publicó este lunes un comunicado de condena contra la «violencia ejercida» contra los manifestantes «pacíficos» en Irán y exigió a las autoridades del país que respetaran y garantizaran «el ejercicio de la libertad de expresión y de manifestación pacífica». En el comunicado, el Gobierno reclamaba a las autoridades de Irán que se levantaran de manera inmediata todas las restricciones a las comunicaciones y se pusiera fin a las detenciones arbitrarias de manifestantes pacíficos.
La embajada de España en Teherán, aseguraba Exteriores, sigue «plenamente operativa» para atender a la colonia española y se encuentran «permanentemente» en contacto para seguir la evolución de la situación.








