La red hospitalaria pública del departamento del Magdalena enfrenta una grave crisis administrativa que pone en riesgo su estabilidad financiera y la continuidad en la prestación de los servicios de salud. De acuerdo con denuncias conocidas, al menos 12 Empresas Sociales del Estado (ESE) permanecen sin gerente desde hace más de 13 días, tras la aceptación de las renuncias de los directivos por parte del Gobierno Departamental.
La ausencia de liderazgo afecta directamente a hospitales de municipios como Pedraza, Cerro de San Antonio, Sitionuevo, Zapayán, Plato, Nueva Granada, Ariguaní, Santa Bárbara de Pinto, El Retén y Pivijay, entre otros. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre institucional y retrasos en la toma de decisiones clave para la operatividad de los centros asistenciales. En algunos casos, el panorama se agrava por conflictos administrativos entre gerentes salientes y funcionarios encargados.
Organizaciones sindicales y del sector salud, entre ellas SINDESS, alertaron que esta coyuntura representa una amenaza directa al derecho fundamental a la salud, especialmente en municipios donde los hospitales públicos son el único acceso de la población a los servicios médicos. La falta de insumos, ambulancias y directivos responsables podría afectar la atención de emergencias, procedimientos esenciales y la respuesta oportuna ante situaciones críticas.
Ante este panorama, SINDESS hizo un llamado urgente al Gobierno Departamental, encabezado por la gobernadora María Margarita Guerra García, para que se realicen de manera inmediata los nombramientos de los gerentes en las ESE afectadas. Asimismo, solicitó la intervención de la Procuraduría Regional del Magdalena para que evalúe posibles responsabilidades disciplinarias y exhortó a la Superintendencia Nacional de Salud a ejercer control y vigilancia para garantizar el cumplimiento del deber constitucional de asegurar la prestación de los servicios de salud a la población.







