La selección de México atraviesa un momento de preocupación tras descender en el ranking mundial de la FIFA, una situación que genera debate y presión interna cuando restan apenas cinco meses para el inicio del Mundial 2026, certamen que el país disputará como anfitrión.
El descenso refleja una serie de resultados irregulares, falta de continuidad en el rendimiento у dificultades para consolidar una identidad futbolística clara. Bajo la dirección técnica de Javier Aguirre, el equipo ha mostrado altibajos que han despertado críticas de analistas, exjugadores y aficionados, quienes cuestionan el nivel competitivo frente a selecciones de mayor jerarquía.
Aunque el ranking no determina directamente el desempeño en un Mundial, sí influye en el aspecto anímico, la percepción internacional y la exigencia sobre el cuerpo técnico. El reto para México será aprovechar los meses restantes para fortalecer su plantel, mejorar su funcionamiento colectivo y recuperar la confianza de su afición.








