Durante el 21 de enero de 2026, se registraron más de 700 sismos en diferentes partes del mundo, según reportes de agencias internacionales. Entre estos, varios superaron la magnitud 5, mientras que la mayoría fueron temblores leves o moderados, percibidos por la población pero sin causar daños significativos. Estos datos forman parte del monitoreo global de la actividad tectónica y ayudan a mejorar los sistemas de alerta temprana.
En Estados Unidos, se sintieron sismos cerca de California y Alaska, con magnitudes entre 4.2 y 4.5. Estos movimientos son comunes en estas regiones debido a la cercanía de fallas geológicas activas. En México, se reportaron temblores de magnitud 4.3 a 4.8 en zonas como Oaxaca y Michoacán, mientras que en Colombia, la región de Santander registró movimientos de 2.4 a 2.6 que fueron percibidos por los habitantes pero no causaron daños.
Los expertos explican que estos temblores ocurren por el movimiento de las placas tectónicas, que al chocar, deslizarse o hundirse liberan energía acumulada en forma de sismos. En zonas como California, Alaska, México y Colombia, la actividad sísmica es frecuente, y aunque la mayoría de los eventos son moderados, siempre es recomendable seguir protocolos de seguridad, como mantenerse alejado de ventanas, asegurar objetos pesados y estar atento a alertas oficiales.








