Las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, especialmente el pueblo Arhuaco, han lanzado una alerta por el incremento de amenazas, violencia y presencia de grupos armados ilegales en sus territorios ancestrales. Líderes indígenas y organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que estas comunidades enfrentan reclutamiento forzado de jóvenes, intimidaciones, desplazamientos y asesinatos, situaciones que ponen en riesgo no solo la vida de las personas, sino también su cultura y cosmovisión.
Según las denuncias, grupos dedicados al narcotráfico y otras economías ilegales han intentado tomar control de corredores estratégicos dentro de la Sierra Nevada, aprovechando su ubicación y la debilidad institucional en algunas zonas. Esto ha generado un clima de miedo permanente entre las comunidades, que históricamente han defendido su territorio como un espacio sagrado y de equilibrio ambiental. Los líderes Arhuacos han pedido al Estado mayor protección, presencia efectiva y respeto por la autonomía indígena, señalando que las acciones actuales son insuficientes para frenar la violencia. Además, advierten que si no se actúa con rapidez, podría perderse un patrimonio cultural milenario que ha sobrevivido a siglos de conflicto.








