En medio de un contexto de alta tensión política y militar, el Gobierno venezolano encabezado de manera interina por Delcy Rodríguez ha ejecutado una serie de movimientos estratégicos tanto en el gabinete ministerial como en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), un sector clave para la estabilidad y permanencia del chavismo en el poder.
Desde que asumió el mando tras el operativo del pasado 3 de enero, en el que fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, Rodríguez ha impulsado cambios progresivos para consolidar su control. Inicialmente, ordenó una reorganización de la Guardia Presidencial y posteriormente realizó ajustes en el gabinete, especialmente en el área económica, incorporando funcionarios de su círculo de confianza.
Sin embargo, los cambios más sensibles se han producido en el ámbito militar, un espacio en el que la presidenta encargada había tenido escasa participación directa hasta ahora, pero que resulta fundamental para sostener el poder político del oficialismo. En los últimos días se anunciaron modificaciones en cargos de alto nivel dentro de la estructura castrense, generando inquietud y múltiples lecturas entre analistas.
Según la periodista especializada en temas militares Sebastiana Barráez, Delcy Rodríguez efectuó al menos 28 movimientos dentro de la FANB, entre ellos la salida de dos integrantes del Alto Mando Militar Ampliado, así como el relevo de los jefes de las Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI) de Los Andes y la región Oriental. Estos cambios no fueron comunicados oficialmente por la Presidencia ni por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, sino a través de publicaciones en redes sociales del general Domingo Hernández Lárez, comandante del Comando Estratégico Operacional.








