El Banco de la República decidió elevar su tasa de interés de referencia del 9,25 % al 10,25 %, una medida que pone fin al ciclo de reducciones iniciado en diciembre de 2023, cuando el indicador comenzó a descender tras haber alcanzado un máximo del 13,25 %.
La decisión fue adoptada por cuatro de los miembros de la junta directiva y generó una reacción inmediata del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien manifestó su desacuerdo con el aumento. Desde el Gobierno se cuestionó el impacto que esta medida podría tener sobre la economía y el bolsillo de los ciudadanos.
Con este incremento, se encarece el costo del crédito para hogares y empresas, lo que se traduce en cuotas más altas en préstamos como los de vivienda, consumo y tarjetas de crédito. Al mismo tiempo, el alza puede beneficiar a quienes tienen ahorros o inversiones atadas a tasas de interés, ya que podrían recibir mayores rendimientos.
El emisor justificó la decisión en la necesidad de mantener el control sobre la inflación y asegurar la estabilidad macroeconómica, pese a que el mercado venía anticipando la continuidad de los recortes en la tasa.
El ajuste marca un giro en la política monetaria reciente y reabre el debate entre el Banco de la República y el Gobierno sobre la estrategia más adecuada para equilibrar el control de precios con la reactivación económica del país.








