La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes el cierre del Helicoide, la emblemática sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas, que durante años fue utilizado como centro de detención bajo cuestionamientos de torturas y violaciones de derechos humanos por parte de ONG y opositores. El Gobierno informó que el inmueble será transformado en un centro social, deportivo, cultural y comercial, destinado tanto a la familia policial como a las comunidades cercanas. 
El anuncio fue realizado durante la apertura del año judicial ante el Tribunal Supremo de Justicia, en un discurso transmitido por la televisión estatal. La medida responde al deseo de cambiar la función de las instalaciones actualmente utilizadas para detenciones y dar un giro simbólico y práctico al uso de este espacio histórico en Caracas. 
Propuesta de amnistía general para presos políticos
Paralelamente, Rodríguez presentó una propuesta de ley de amnistía general dirigida a liberar a cientos de presos políticos detenidos desde 1999, es decir, durante los gobiernos del chavismo. La iniciativa busca asegurar la libertad de quienes han sido encarcelados por motivos ligados a la confrontación política, aunque excluiría a personas involucradas en delitos graves como homicidio, narcotráfico, corrupción y violaciones de derechos humanos, según las fuentes oficiales. 
Organizaciones como Foro Penal, que estima que hay más de 700 presos políticos en Venezuela, han recibido el anuncio con cautela u optimismo, pero han señalado la importancia de que la amnistía se aplique de manera inclusiva y sin discriminaciones injustas. 
Este plan de transformación y amnistía se produce en medio de un contexto de liberaciones recientes de detenidos políticos y presiones nacionales e internacionales, tras un período de tensiones políticas en el país.








