Las conversaciones de paz entre el Gobierno colombiano y el Clan del Golfo fueron suspendidas de manera temporal por decisión de la delegación del grupo armado, luego de que el presidente Gustavo Petro anunciara en Estados Unidos su compromiso de lograr la captura de varios líderes criminales en un plazo inferior a dos meses.
El pronunciamiento se produjo después de una reunión internacional en la que el mandatario aseguró que las autoridades intensificarán las operaciones contra figuras clave de estructuras armadas ilegales, entre ellas alias “Chiquito Malo”, señalado como máximo jefe del Clan del Golfo y también conocido como “Comandante Javier”.
El Estado Mayor Conjunto del Clan del Golfo comunicó que la mesa negociadora pausará las conversaciones de forma provisional para realizar consultas internas. Según el grupo, la decisión responde a los nombres que habrían sido mencionados por el presidente como objetivos prioritarios de captura durante su agenda en el exterior.
Desde el Ministerio de Defensa, dirigido por el general (r) Pedro Sánchez, se indicó que dentro de los posibles objetivos estarían altos mandos de distintos grupos armados, entre ellos alias “Chiquito Malo”, alias “Iván Mordisco”, identificado como líder de disidencias, y alias “Pablito”, jefe del ELN.
El Clan del Golfo manifestó que, de confirmarse esos compromisos, se interpretaría como una ruptura de la confianza construida en los espacios de diálogo y como un incumplimiento de los acuerdos preliminares alcanzados en Doha. En su declaración, el grupo sostuvo que ha respetado los compromisos adquiridos dentro del proceso.
Voceros de la organización también señalaron que la estrategia del Gobierno priorizaría objetivos políticos sobre lo que consideran el interés principal de lograr estabilidad en los territorios afectados por el conflicto.








