Un médico y una enfermera fueron secuestrados en el corregimiento de San Pablo, zona rural del municipio de Teorama, en el Catatumbo (Norte de Santander), en un hecho atribuido al ELN y ocurrido en medio de la ofensiva militar que se desarrolla en la región. El caso mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad.
De acuerdo con información oficial, el rapto se produjo en el puesto de salud de la localidad hacia el mediodía del miércoles 4 de febrero, cuando los profesionales atendían a población civil. Hasta el momento no se ha confirmado su paradero ni su estado, mientras avanzan las labores de verificación en terreno.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, señaló en declaraciones radiales que el caso fue conocido a través de inteligencia militar, en el contexto de las operaciones que adelanta la Fuerza Pública en distintos puntos del Catatumbo. Las primeras hipótesis indican que el secuestro buscaría forzar atención médica para integrantes de la estructura armada que habrían resultado heridos en combates recientes.
En paralelo, las Fuerzas Militares reportaron operaciones terrestres y aéreas en zonas rurales de Tibú y El Tarra contra el Frente de Guerra Nororiental del ELN. Según el balance preliminar entregado por las autoridades, siete presuntos miembros de esa estructura murieron en desarrollo de los operativos y uno más fue capturado.
Los mandos militares informaron que continúan las acciones en la zona y los esfuerzos para ubicar y lograr la liberación del personal de salud, al tiempo que reiteraron el llamado a respetar la misión médica y a la población civil.








