Una nueva controversia surgió alrededor del proceso de diálogo con el ELN luego de conocerse que una delegación designada por el Gobierno Nacional viajó al Catatumbo para adelantar contactos con esa guerrilla apenas horas antes de la operación militar anunciada por el presidente Gustavo Petro en esa región.
El mandatario informó que en la ofensiva fueron neutralizados varios integrantes del ELN, se produjo una captura y se recuperaron armas de largo alcance. El anuncio se dio a través de su cuenta en redes sociales, donde también cuestionó la respuesta del grupo armado a los intentos de negociación planteados por su administración.
De acuerdo con la información revelada, cerca de 36 horas antes de la acción militar estuvo en la zona una comisión encabezada por Víctor Currea de Lugo, con acompañamiento internacional, con el propósito de explorar una propuesta de paz en la recta final del actual Gobierno. Estos acercamientos se habrían desarrollado de forma paralela a la mesa oficial de conversaciones con el ELN, liderada desde 2023 por Vera Grabe.
Según versiones conocidas por medios nacionales, la delegación desplazada al territorio no tenía conocimiento de la operación militar que se estaba preparando. El hecho habría generado incomodidad dentro de los equipos que conducen formalmente la negociación, en medio de un contexto marcado por la intensificación de la confrontación armada en el Catatumbo.
La región enfrenta una situación humanitaria compleja por los enfrentamientos entre grupos armados ilegales, con miles de personas desplazadas y comunidades confinadas. Organismos de control y entidades humanitarias han reiterado sus alertas sobre el impacto que la violencia está teniendo en la población civil








