El sector ecológico del Consejo Nacional de Planeación (CNP), en el marco del seguimiento al Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026 “Colombia potencia mundial de la vida”, advirtió sobre el deterioro progresivo del ecosistema de la Ciénaga Grande de Santa Marta, considerada la laguna costera más grande del país y uno de sus complejos ambientales más estratégicos.
La alerta se centra en la proliferación de la especie invasora Hydrilla verticillata, que ya ocupa más de 36 kilómetros cuadrados dentro de esta reserva de la biosfera y santuario de fauna y flora. La expansión de esta planta acuática ha afectado a miles de familias de pescadores artesanales de los municipios de Sitio Nuevo y Puebloviejo, al limitar las labores de pesca y transporte fluvial.
Además, la obstrucción del flujo natural de las corrientes de agua ha generado riesgos ambientales y sanitarios en poblaciones palafíticas como Nueva Venecia y Buenavista, donde se advierte un posible impacto en la seguridad alimentaria y la salud pública.
El descontento social se evidenció el 28 de enero de 2026, cuando pescadores realizaron una manifestación pacífica en la vía Santa Marta – Barranquilla, a la altura del corregimiento Isla del Rosario, exigiendo soluciones estructurales y la remoción urgente de la planta invasora.
Posteriormente, el 2 de febrero de 2026, en el marco del Día Mundial de los Humedales, fue aprobado el Plan de Manejo Ambiental del sitio Ramsar Sistema Delta Estuarino del Río Magdalena – Ciénaga Grande de Santa Marta, instrumento que busca fortalecer la protección y el uso sostenible del ecosistema.
El acto administrativo fue adoptado por una comisión liderada por la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, Parques Nacionales Naturales de Colombia y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, entidades responsables de la gestión ambiental en la región.








