Un nuevo episodio de tensión política se registró en la antesala de las consultas previstas para el próximo 8 de marzo. El presidente Gustavo Petro solicitó públicamente que el magistrado del Consejo Nacional Electoral, Álvaro Hernán Prada, se aparte de su rol como árbitro electoral.
El pronunciamiento fue realizado a través de la cuenta oficial del mandatario en la red social X, donde expresó preocupaciones relacionadas con las garantías del proceso. Según manifestó, existirían dudas sobre la imparcialidad del funcionario y advirtió sobre posibles actuaciones que, a su juicio, podrían afectar la transparencia electoral.
En su mensaje, el jefe de Estado también hizo referencia a presuntos vínculos políticos del magistrado, señalando que dichos elementos podrían generar cuestionamientos sobre la neutralidad requerida en este tipo de funciones.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta sensibilidad política, marcado por la preparación de los mecanismos electorales y las discusiones sobre la institucionalidad del sistema. Hasta el momento, no se ha conocido un pronunciamiento oficial por parte del magistrado ni del organismo electoral frente a las afirmaciones del presidente.
El debate reabre la discusión sobre la confianza en las autoridades electorales y la necesidad de preservar la independencia de los organismos encargados de garantizar la transparencia de los comicios.








