La tarde soñada por la hinchada samaria por fin se hizo realidad. Unión Magdalena respondió con jerarquía, intensidad y contundencia en el momento decisivo del cuadrangular semifinal, goleando 3-0 a Real Cartagena en el estadio Armando Maestre Pavajeau de Valledupar. Un triunfo contundente que le devolvió el liderato del Grupo B y fortaleció su ilusión de pelear por el ascenso.
El conjunto dirigido por Carlos Silva salió decidido desde el inicio a cambiar la historia tras la caída sufrida días atrás en Cartagena. Sin especular y con una actitud agresiva, el equipo samario firmó una de sus mejores actuaciones del torneo.
Desde el arranque, Unión dominó completamente el compromiso. Presionó alto, recuperó rápido el balón y jugó constantemente en terreno rival, dejando sin respuestas a un Real Cartagena incómodo y superado por la intensidad del cuadro azulgrana.
La conexión ofensiva entre José Mercado, Jhon Lerma y Gabriel Arrieta comenzó a generar peligro constante. Lerma desequilibró por las bandas y Andrés Carreño se convirtió en un dolor de cabeza permanente para la defensa heroica.
El dominio tuvo recompensa al minuto 34. Gabriel Arrieta aprovechó un rápido contragolpe, ganó en velocidad por el sector izquierdo y definió con calidad ante la salida del arquero para marcar el 1-0 y desatar la celebración samaria en Valledupar.
Aunque Cartagena intentó reaccionar en algunos momentos del partido, Unión mantuvo el control emocional y futbolístico del encuentro.
En el segundo tiempo llegó la sentencia. El equipo samario mantuvo la presión y el hambre ofensiva frente a un rival que comenzó a derrumbarse. Al minuto 65, tras revisión del VAR, el árbitro sancionó penal por mano en el área cartagenera. Andrés Carreño cobró con tranquilidad y puso el 2-0, alcanzando 14 goles en el campeonato.
Cinco minutos más tarde, Real Cartagena quedó con diez hombres tras la expulsión de Andrés Escobar por un codazo sobre Gabriel Arrieta, situación que terminó facilitando aún más el dominio del Unión.
El golpe definitivo llegó al minuto 75. En un contragolpe letal, Carreño quedó mano a mano, recorrió varios metros y fue derribado dentro del área. El juez volvió a señalar penal y nuevamente apareció el goleador samario para convertir el 3-0 definitivo y llegar a 15 anotaciones en el torneo.
Más allá del marcador, lo que realmente dejó huella fue la autoridad con la que Unión Magdalena jugó el partido. Fue un equipo intenso, agresivo y dominante durante los 90 minutos. Ganó los duelos, asfixió la salida rival y mostró personalidad en una auténtica final adelantada.
Con esta brillante victoria, Unión Magdalena comparte ahora el liderato del Grupo B con siete puntos, aunque mantiene la ventaja deportiva por haber sido cabeza de serie.
El ciclón bananero volvió a demostrar que está más vivo que nunca en la pelea por regresar a la primera división del fútbol colombiano.








